Nono Bandera Un día en la luna

Inauguración: Viernes, 11 de abril de 2014 a partir de las 20,00 horas
Exposición: del 11 de abril al 07 de junio de 2014
 

Galería JM presenta el proyecto expositivo "Un día en la luna", la primera exposición individual del artista malagueño Nono Bandera en la galería JM, gracias a la colaboración de la galería Espacio Mínimo.

Han transcurrido diez años desde la última exposición de Nono Bandera en su Málaga natal. Se celebró en el CAC málaga y Nono compartía cartel con Jake & Dinos Chapman, una experiencia inolvidable que el artista tituló “La Historia se confiesa”. Los títulos han jugado un papel significante en la obra de Nono, lo mismo que la historia, particularmente la historia del arte, recurrentemente revisitada, desmenuzada y tuneada por un artista tan gamberro como los Chapman pero infinitamente más feliz. La sutil ironía de Nono para potenciar lo maravilloso de las cosas más sencillas e insignificantes y reflejarlo sin un ápice de amaneramiento -y mucho humor- hacen de él uno de los artistas más brillantes de su generación, pues pocos consiguen que contemplemos un cuaderno de dibujos de cacas con el mismo placer que relamemos una fondue de chocolate.

El brillo de Nono es mucho más auténtico que el de la luna que da título a esta exposición, cuya estela recorre metafóricamente el hilo argumental de la serie “Love Letters”, en lo formal una deriva de trabajos anteriores –los Patchworks realizados al óleo- que el artista actualiza ensamblando cartas de amor, escrituras antiguas, legajos, etc., que adquiere en mercadillos o anticuarios, para dibujar sobre ellos un relato amoroso sembrado con su particular iconografía. Microhistorias que no dejan indiferente –ningún trabajo de Nono lo hace-, tal vez por el  juego que proponen sobre la apariencia de símbolos que, como la luna, no son más que puras especulaciones mentales: su superficie es tan oscura como el carbón.

El contenido amoroso que intuimos en la serie “Love Letters” resulta tan engañoso como la apariencia deslumbrante de un satélite que, a pesar de que solo brilla en nuestra imaginación, condiciona mareas y parturientas, altera nuestro carácter y crece, mengua y muere con cada uno de nosotros. ¿Es acaso el amor un brillo fugaz? Para averiguarlo observen minuciosamente las pistas que el artista va dejando en los ensamblajes de cartas intervenidas. Y si no ven nada, no sufran. Lo van a pasar bien igual, puesto que la obra de Nono, para disfrutarla de veras, hay que degustarla en los detalles.

La exposición se completa con una pieza hecha ex profeso: una bola de narices situada sobre una base que es un trampantojo de una alfombra oriental. Un apéndice que vimos en trabajos anteriores y que refleja la fascinación de Nono por el absurdo, por la transformación irónica de la realidad en fragmentos desconcertantes; la serie Paperweight compuesta por piezas de plata, pequeñas joyas en miniatura que avanzan el “Cuaderno de Mierda” y una intervención dibujística in situ que, tomando como referencia el óleo “Cristo con la cruz a cuestas”, prolonga los brazos de la cruz a lo largo y ancho del muro expositivo. Sin duda un guiño a la semana santa malagueña pero desde la perspectiva de un autor capaz de darle la vuelta a un capirote para rellenarlo de deliciosos pezones confitados.

Desde siempre la religión ha ocupado un lugar importante en la iconografía de Nono, relajando sus dogmas y poniendo de relieve sus contradicciones. No pierdan de vista el catálogo de ojos que presiden algunas de las cartas, y verán que son un remake de miradas de autores clásicos: Tiziano, Ribera, Tiepolo… artistas a los que Nono admira y que forman parte de esa historia del arte que tanto juego le ha dado, reinventando nuevos códigos de lectura que enriquecen y complejizan nuestra mirada.

No quisiera terminar sin mencionar un detalle que tal vez les pase inadvertido: el bigotito que luce el personaje del cuadro “La Mirada Perdida”. Un bigote que, como el falso brillo de la luna, es algo más que un montón de pelos. Recrea una ausencia cuyo rastro se hace ahora, si cabe, más presente: el de su padre, el pintor malagueño Juan Bandera. De vez en cuando Nono se deja crecer un bigotito como el de su padre. Pero éste le suele durar poco. Le puede el ritual de los retoques mañaneros. Por eso lo pinta a menudo, para no olvidarse de lo difícil que es mantener un bigotito a lo Clark Gable. Y para homenajear a su padre, que lo mantuvo impecable durante años.

Susana Cendán

Nono Bandera (Málaga, 1958)  ha participado en ferias nacionales e internacionales como ARCO, Art Basel, Frieze Londres, Zona MACO México, Art Chicago, Art Forum Berlín, Volta Show en Nueva York, Untitled Art Fair Miami Beach o SUMMA Madrid. Su obra forma parte de las colecciones de los museos MNCARS (Madrid); Zabludowicz Art Collection (Londres); CAC (Málaga); Colección Deutsche Bank (Fráncfort); Ayuntamiento de Palma de Mallorca; Unicaja (Málaga); Diputación Provincial de Málaga; Diputación Provincial de A Coruña y Consejería de Cultura de Murcia.